Andrei Romanovich Chikatilo, el carnicero de Rostov (Octubre 16, 1936 — Febrero 14, 1994) fue un exitoso asesino en serie, violador, pedófilo, quien asesinó a 52 mujeres y niños, la mayoría en Rostov, Rusia, entre 1978 y 1990. (Ningún cadáver quedó completo).





¿Un asesino normal? No: su motivo a la hora de matar se remota a su desagradable infancia: de niño, cuando mojaba la cama, su madre lo golpeaba inmediatamente, pues dormían juntos. Al crecer, su situación no cambió para bien: descubrió su impotencia crónica, gracias a la cual empeoró su competencia social, y su autoestima decayó estrepitosamente.

Su primera experiencia sexual ocurrió a sus 18 años, jugando a la lucha libre, al saltar sobre la hermana (de 13años) de un amigo: eyaculó mientras la estrangulaba. Es importante mencionar este íntimo detalle, en el cual se vinculan el placer de Chikatilo y su necesidad de violencia.

Como otros jóvenes con la sexualidad despierta, y ávidos de conocimientos, Chikatiló aplicó para estudiar leyes. Falló. Se mudó a Rodionovo-Nesvetayevsky tras acabar el servicio militar, en 1960, a trabajar como ingeniero telefónico.

Pero Chikatilo no podía dejar atrás su educación:¿qué asesino puede vivir de su oficio? En 1971 Chikatilo obtuvo un grado en Literatura, estudiando por correspondencia, de manera semejante a cualquier literato respetuoso. En seguida intentó trabajar como profesor en Novoshakhtinsk, para no perder el contacto con los niños de 13 o menos años. No se sabe cuánto se contuvo o no frente a los niños, los cuales indudablemente llamaron su atención; Chikatilo fue despedido acusado de perturbador de niños.

En septiembre de 1978, Chikatilo se mudó a Shakhthy, donde realizó su primer asesinato documentado: secuestró a una niña de 9 años (Yelena Zakotnova), con la cual no pudo conseguir una erección. Frustrado, ahogó a la niña y la cortó en pedazos, eyaculando de emoción durante el proceso. (Y así es cómo Chikatilo cocina sus orgasmos: acuchillando y golpenado a mujeres y niños por igual).



En 1981, Chikatilo volvió a fallar en tener una erección por las vías normales, ante una chica de 17 años, Larisa Tkachenko. Se puso comprensiblemente furioso y la estranguló hasta matarla.

Volvió a atacar un año después, en junio de 1982. (Es remarcable destacar en la carrera de este asesino, quien para diciembre de ese año, ya había agregado siete sujetos a su cuenta personal).

El Carnicero de Rostov no se complicaba al momento de matar: escogía a niños de ambos sexos, pequeños vagabundos o fugitivos del hogar, a quienes engañaba con promesas de caramelos, asistencia social, o juguetes. Cuando finalmente le salía lo medieval, les amarraba las manos tras la espalda, y procedía a ejecutarlos. A la hora de escoger mujeres adultas, elegía prostitutas o muchachas sin hogar, a quienes seducía con promesas de alcohol y/o dinero. Con frecuencia era incapaz de obtener una erección sin apuñalar a alguien.

Pese a su considerable cantidad de crímenes, en 1984 Chikatilo pareció esforzarse en asesinar más, pese a las investigaciones policiales iniciadas un año antes. Por lo mismo se descuidó, y fue visto en marzo por varios testigos mientras caminaba junto a Dmitry Pstahnikov (10 años), cuyo cuerpo fue encontrado tres días después, con saliva y semen sobre la ropa. Y una huella del asesino. Durante el verano, Chikatilo ya llevaba 12 asesinatos más (¡Tan sólo 9 entre junio y agosto!)



En septiembre de 1984 fue arrestado por portar una cuerda y un cuchillo... principalmente por antiguos cargos de robo. A pesar del parecido entre su aspecto y el del sujeto visto caminando junto a Dmitry Ptashnikov, apenas fue condenado a un año de prisión. Salió el 12 de diciembre de 1984, 12 días antes de navidad. (Si bien Chikatilo no podía obtener una erección por las rutas habituales, eso no lo diferenciaba de los demás rusos, quienes, debido a su diversidad de calendarios, la festejan desde el 24 de Diciembre hasta el 13 de enero).

El Carnicero se contuvo, quién sabe si ocupándose en sus manualidades o escondiéndose, hasta 1985. Para entonces, la policía empezó a contar con un perfil del asesino, otorgado por Alexander Bukhanovsky, describiendo -sin tener el disgusto de conocer a Chikatilo- como una sádico de 40 o 50 años, de inteligencia media, quien sólo podía obtener placer viendo sufrir a sus víctimas. Aunque el aludido jamás dio muestras de ser informado sobre el expediente, consideró alejarse de Rostov.

Una noche, Chikatilo fue descubierto saliendo de un bosque cercano a la parada de tren de Leskhoz. Se le pidió sus papales, pues no parecía un típico recolector de hongos. Pese a la suspicacia mostrada, el agente pasó por alto el bolso de Chikatilo, donde guardaba un par de senos recién amputados, hecho faltante en el vago informa policial ofrecido más tarde.

Posteriormente se encontraron dos cadáveres femeninos, a 30 pies de donde fue descubierto Chikatilo. No se sabe cuántos oficiales laboraron en conjunto, para acabar relacionando a Chikatilo con los crímenes; pero la evidencia aún era insuficiente para arrestarlo y juzgarlo. Por lo tanto, la policía lo siguió y filmó.

Afortunadamente la incompetencia policial tiene límites: el carnicero de Rostov fue arrestado en 1990, cuando rondaba por la ciudad, ávido de niños. Se lo arrestó por 10 días debido a su obsceno compartamiento con los infantes. Pero fue su penúltima víctima quien otorgó la evidencia necesaria para condenarlo: había mordido a su agresor, dejando tras sí, abundantes señas de haber luchado por su vida: Chikatilo tenía una mordedura humana en uno de sus dedos. Y si esto era poco, la policía se las ingenió para hacerle confesar, aprovechándose de la confianza de Chikatilo: si confesaba, sería procesado de diferente forma.

Escribió una declaración firmada para el Fiscal General, que decía:

Me detuvieron el 20 de noviembre de 1990 y he permanecido bajo custodia desde entonces. Quiero exponer mis sentimientos con sinceridad. Me hallo en un estado de profunda depresión, y reconozco que tengo impulsos sexuales perturbados, por eso he cometido ciertos actos. Anteriormente busqué ayuda psiquiátrica por mis dolores de cabeza, por la pérdida de memoria, el insomnio y los trastornos sexuales. Pero los tratamientos que me aplicaron o que yo puse en práctica no dieron resultados.
Tengo esposa y dos hijos y sufro una debilidad sexual, impotencia. La gente se reía de mí porque no podía recordar nada. No me daba cuenta que me tocaba los genitales a menudo, y sólo me lo dijeron más tarde. Me siento humillado. La gente se burla de mí en el trabajo y en otras situaciones. Me he sentido degradado desde la infancia, y siempre he sufrido. En mi época escolar estaba hinchado a causa del hambre e iba vestido con harapos. Todo el mundo se metía conmigo. En la escuela estudiaba con tanta intensidad que a veces perdía la consciencia y me desmayaba. Soy un graduado universitario. Quería demostrar mi valía en el trabajo y me entregué a él por completo. La gente me valoraba pero se aprovechaba de mi carácter débil. Ahora que soy mayor, el aspecto sexual no tiene tanta importancia para mí, mis problemas son todos mentales.
En los actos sexuales perversos experimentaba una especie de furor, una sensación de desenfreno. No podía controlar mis actos. Desde la niñez me he sentido insuficiente como hombre y como persona. Lo que hice no fue por el placer sexual, sino porque me proporcionaba cierta paz de mente y de alma durante largos periodos. Sobre todo después de contemplar todo tipo de películas sexuales. Lo que hice, lo hice después de mirar los vídeos de actos sexuales perversos, crueldades y horrores.

Lo que la policía dedujo de esta declaración, es que el asesino trataba de buscarse una posible salida alegando una enfermedad mental, una obsesión de tratamiento psiquiátrico.


Bukhanovsky accedió a interrogar al Carnicero, quien confesó sus asesinatos tras una larga confesión. Con todo, aún faltaba evidencia contundente; y Chikatilo se las proporcionó: cuerpos todavía no descubiertos de sus víctimas. Y sí, eso ya fue suficiente para ejecutarlo.

En la prisión el trato recibido por parte de los demás prisioneros, empeora en el caso de los violadores y pedófilos. Chikatilo cumplía con creces estos requisitos: muchos de los niños ultrajados tenían parientes en prisión. El Carnicero de Rostov pasó su tiempo en prisión, vigilado constantemente por una cámara. Al contrario de la opinión de sus investigadores -ante los cuales Chikatilo se mostraba bizarro-, en cautiverio Chikatilo exhibió un comportamiento ejemplar: comía y dormía bien, se ejercitaba cada mañana, devoraba libros y periódicos: y además, dedicaba cierto tiempo a escribir cartas de queja a su familia, a los oficiales del gobierno, y los medios masivos de comunicación.



Durante el juicio, las personas clamaban por ejecutarlo con sus propias manos. Sin duda se debió al negar ciertos crímenes ya confesados, y su vulgar comportamiento en el estrado: exhibió sus genitales gritando que no era homosexual... A su última oportunidad de hablar, respondió con silencio. Al oír su sentencia, la gente reaccionó efusivamente: aplaudía la muerte de un hombre macabro.

Andrei Romanovich Chikatilo, el carnicero de Rostov, murió un 14 de febrero 1994, con un disparo en la oreja. Su vida fue llevada al cine de televisión en Citizen X.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

con esto queda demostrado que las perversiones sexuales de una persona pueden llegar demasiado lejos...
la verdad me pregunto hasta que punto de demencia puede llegar una persona para satisfacer sus necesidades sexuales.
lo que no considero justo es el hecho de que la muerte se castigue con la muerte, siempre pueden existir formas diferentes y porque no decirlo, mucho mejores de hacer que una persona pague por sus crímenes

Dano dijo...

entre 1978 AND???? 1990... JAJAJAJAJAJAJA

Sekas dijo...

Tengo un mensaje para ti, anónimo, si una persona mata porque no concibe otra forma de excitación, podría pasar, pero que mate niños, eso sí que no. Es más, considero que su forma de morir fue piadosa. De seguro los carcelarios que lo conocieron comparten mi opinión.

Anónimo dijo...

estimado sekas.
la vida de un ser humano por mas detestable que este sea no se merece que acaben con ella, no te das cuenta que al momento de condenarlo a muerte se esta cometiendo el mismo crimen por el que fue condenado...
no apoyo, ni apoyare nunca la pena de muerte, es una forma inhumana de acabar con la vida de alguien, solo alguien muy corto de pensamiento puede pensar que esa es la forma correcta de castigar a alguien

Sekas dijo...

Verás querido anónimo, seguro que hitler comparte tu opinión, sí, de ley que él no merecía morir, nooo, para nada!!

Sekas dijo...

y además, el muy cobarde se suicidó. segurito que imaginó la que se venía y prefirió evitarse la tortura que le esperaba, y no sólo de los judíos!!!!

Grace dijo...

Si a la pena de muerte!!!!... Estos desgraciados estan tomando la vida no solo de hombres y mujeres sino de niños inocentes.... En mi opinion si una persona se cree en la capacidad de elegir quien vive y quien no lo mejor es juzgarlo de la misma manera.... O por lo menos si no se le aplica la pena de muerte deberian aplicarse la castración como en medio oriente..

Anónimo dijo...

malditos de mente cerrada... condenando a una persona a pena de muerte es simplemente ser igual que él!!
es cierto que no está bien que alguien elija quien vive y quien no pero quien le da el derecho a la gente de un jurado elegir si el asesino viva o no??? como eligen a cada persona?? de acuerdo a una carta que reciben y por la cual tal vez fueron escogidos por no tener ningún tipo de problemas con la ley??
pero en realidad como saben que en la privado de su vida ellos no tienen perversiones sexuales o algun problema psicológico?
es necesario meditar que nadie tiene el derecho de matar a nadie...ni asesinos ni tampoco un jurado.

Gaby dijo...

Para Anónimo:

Ojo por ojo, diente por diente... Así sea una ley impuesta hace miles de años, creo que en los casos de pedófilos y asesinos se aplica perfectamente, así como amor con amor se paga, asesinato se paga con muerte. No hay más que decir

Anónimo dijo...

basta de justificaciones y explicaciones moralistas la cosa es simple una bestia como esta y otras que existen en el mundo merecen la muerte pues si existen o existieron fue por un error de la naturaleza...y que maten ,violen,maltraten niños peor ya que estan atacando lo mas puro he inocente que puede haber en el mundo....insto a todos quienes lean este mensaje a acabar y denunciar a todos esos malditos abusadores...ojala que asi como existen red de pedofilia tb existan redes que luchen contra estas bestias,,aberraciones de la naturaleza.

Anónimo dijo...

ok, soy un cobarde por ser anonimo un hijo de hiena sifilioza, perdonen me han convencido digo si a la pena de muerte, lo que pasa es que no saben como me exitan los perversos y queria ver si alguien me clavaba un palo de escoba por el trasero.

lo que tal ves seria buneo es hacer sufrir antes de matar , que sufirmiento le dejan al condenado sino simplemente ante su locura el espera que alguien le mate, ya que por tendencia el cerebro no deja que un individuo se asesine, si no es al menos flajelacion o sentir dolor...

yo diria cortarle los tendones primero, luego pieza por pieza de cada hueso y cada vez que desmalle revivirle y oirlo gritar, y llevarle familiares en frente que lo vean como se le castiga para que no vaya ser que haya una genetica malversa escondida en sus familiares....

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A estos no tuvimos tiempo de incluirlos

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Pero son igual de notorios